De entre todos los bases los rusos han elegido a Planinic y cuando algo se le mete en la cabeza a los rusos… Con la salida de Zoran Planinic casi termina la saga croata baskonista que no ha gustado demasiado al club y a la afición (Perasovic, Ukic y Spahija). Un proyecto muy ilusionante que equiparaba al Baskonia a los Panthinaikos y CSKA y que desde luego no los ha superado. Muchas veces incomprendido por al grada definitivamente el CSKA y Messina han apostado por él. En su día lo hizo Maccabi. Se va un jugador con una tremenda calidad que hierve irregularmente.
Se va el penúltimo jugador del Baskonia adinerado. Un talento arrancado de New Jersey gracias al dinero que la propia NBA había ‘invertido’ en las arcas baskonistas. Un base de dos metros con una gélida calidad fuera de lo común. Zoran Planinic se convertía hace un par de veranos en el sustituto de otro base croata, el suplente de su selección, para regocijo de los aficionados vitorianos y sorpresa de los hebreos que se las prometían muy felices. El ‘genio de Mostar’ firmó por tres años que se han quedado en dos y ha dejado atrás una grada dividida respecto de su aportación al equipo.
Zoran no tuvo paciencia. A pesar de su juego y aspecto frío no dudó ni un instante en marcharse a los Nets aquel 2003 con 816.000$ netos en el bolsillo y un puesto 22 de primera ronda de draft bajo el brazo. No esperó a conocer más del basket FIBA y se topó de lleno con Jason Kidd. Con 21 años Zoran Planinic se tiró tres chupando banquillo en los Nets sin poder demostrar los que sus 200 centímetros eran capaz. Tres años en los que el mercurio de su baloncesto descendió por debajo de cero y que sólo se elevaba con los minutos que Spahija le daba con la selección croata.
Al Baskonia le tocó pagar un sueldo millonario y aceptar el reto de devolverle a la vida baloncestística. Zoran seguía sin paciencia. En el acuerdo, cada verano, había una cláusula para volver a la NBA. Los equipos dominantes en Europa tenían (y tienen) un jugador de estas características y eso ponía al Baskonia al nivel de título de Euroliga. Sin embargo Zoran nunca ha estado a la altura de Papaloukas o de Diamantidis. Ha demostrado tanta a más calidad que estos pero lo ha hecho de manera tan irregular que ha servido de muy poco a su equipo.
El primer año de la vuelta de Zoran al basket europeo fue el de la adaptación física. Se lesionó en un par de ocasiones y su cuerpo comprendió que ya no estaba en la NBA. En Europa hay menos partidos pero el triple de entrenamientos. En aquella temporada dejó atisbos de lo que sabía hacer. Sobras que se convirtieron en casi luz en esta campaña donde ha jugado como debería hacerlo hace cuatro años. Este año se ha dado cuenta de que puede ser determinante en en uno para uno (qué fácil, penetra), que puede anotar desde lejos si está solo y que puede defender con cierto éxito a rivales más pequeños. Con ello quiero decir que ha perdido los tres años que pasó en la NBA. Realmente Zoran evolucionó en la segunda temporada. Evitó las bandejas lejanas, evitó los tiros de mediana distancia y la obsesión por demostrar con pases por debajo de la pierna su gigantesca calidad.
Sin embargo ha sido muy difícil verle un buen partido como base puro. Será porque al lado estaba Pablo, será porque era más útil que actuase de dos o porque es ese su futuro. Ralentizaba mucho el ataque estático llegando a renunciar a su privilegiada capacidad para la transición rápida. Zoran ha abusado del bote del balón y del desprecio de los segundos de posesión en favor del individualismo. No ha mejorado los tiros libres en los que desde su época en Cibona sigue por debajo del 65% algo inconcebible para un jugador de sus características.
¿Y ahora qué? Siempre me ha dejado una sensación incompleta ver jugar a Zoran en el Baskonia. He visto que ha aportado muchísimas cosas buenas pero mi listón ha estado más alto de lo que ha llegado a saltar en estas dos temporadas. Veremos como le funciona a Messina como sexto hombre y seguro que sufriremos al ver cómo, en el CSKA, ralentiza el partido para penetrar de una manera increíblemente fácil a canasta. Me parece que Zoran será uno de esos jugadores que se sufren en frente más de que lo se disfruta en este lado de la línea.
Yo ficharía un tercer base. Me parece demasiado apostar por Dragic con la experiencia en lesiones y cansancio de otras temporadas. Pablo vuelve a ser de nuevo el cerebro con mayúsculas del equipo y cuando las neuronas están cansadas son incapaces de pensar. La apuesta por Dragic significa eso una apuesta. En ese sentido en el pasado Javi Rodriguez salió mal y José Manuel Calderón bien. Fifty Fifty. No vendría nada mal un refuerzo en esa posición. Aunque todo dependerá de qué es lo que va a pasar con Rakocevic. Yo insisto entre Teletovic, Rako y Planinic dos de tres saldrán esta temporada del equipo.Por un lado se dice que se le plantean dos años más por el otro que se le está ofreciendo. Es el mismo caso que Will Mcdonald. Mientras unos le buscan pasaporte para que permanezca y ayude a Barac y Splitter otros le posicionan al lado de Manel Comas y Elmer Bennett para la temporada que viene.