Maikel, Maikil o Mikeal. Aún no me ha quedado claro cómo se pronuncia su apellido. Quizá eso quiera decir mucho de su forma de ser. A lo mejor es un hombre de una triple personalidad que con una es capaz de jugar como los ángeles, otra se deja dominar por la ira y una tercera que sacrifica una posible vida de éxitos deportivos por otra mucho más cómoda. Pete va o viene, anota o desaparece, habla o critica pero no deja a nadie indiferente. Tiene carácter y lo sabe Neven Spahija, su entrenador. Antes lo sabía por pasiva y ahora lo conoce por activa.
He de reconocer que Pete Mickeal me ha sorprendido. Tanto él como Lou Roe me han hecho replantearme el papel de los americanos anotadores en los equipos grandes. Pensaban que eran 'reservones', egoístas y de escaso trabajo en y por el equipo. Qué pena que Pete tenga ya unos años y sea tan trotamundos porque tiene todo lo necesario para triunfar.
He escuchado que Mickeal ha hablado de su entrenador en estos términos sobre los problemas de mentalidad del equipo que Spahija hasta el momento (manda narices) no sabe solucionar: (más o menos que nadie me denuncie) "Esas son unas declaraciones desafortunadas de Neven. No es cierto que tengamos falta de mentalidad. Neven no juega. Son los jugadores los que lo hacen y son ellos los que tienen que terminar el trabajo. De eso se trata de ser un mejor entrenador y hacer un mejor trabajo... su trabajo es repartir los minutos de manera correcta y poner a los jugadores indicados en el tiempo preciso... si lo hace así ganaremos partidos en el playoff... yo no soy el entrenador"
A veces me pregunto cómo se ha llegado a la Final Four con un equipo que (exagerando) sale por la noche, se emborracha, no sabe conducir un coche, critica a la afición, pierde contra el colista de su liga y critica a su técnico. Así es, nadie los sabe pero ahí están en su cuarta cita consecutiva.
No justifico las palabras de Pete (el equipo no puede dar la sensación de que no respetan a su entrenador) pero me gustan (en el plano individual) y no sólo porque comparta alguna de las cosas de que ha dicho. Me gustan porque denotan un tío con carácter. Un jugador de baloncesto que no se queda callado porque entiende que su equipo puede dar más de sí. Un americano que quiere ganar al Barcelona y todos los partidos de la temporada. En definitiva, un compañero que defiende a los suyos (quizá sólo hablaba de él y de McDonald) Y si sumamos todo esto más su aportación en la cancha me atrevo a afirmar que es un jugador-baskonia (bueno y con carácter)
Ahora bien, le carácter tampoco es la queja por al queja. El carácter también consiste en dar la razón a quién la tiene cuando la tiene. El carácter tiene muchos días alegres aunque te cambien por cambiar. La pena es que en vez de 24 años Fenton Pete tiene 30 y de Illinois ha pasado por Nueva York, Houston, Orlando, Moscú, Grecia, España y Corea. Se ha hecho un trotamundos mercenario. Esto le convierte en muy profesional pero en un trabajador por cuenta propia. Busca lo mejor para su negocio por eso no está más de una año en cada equipo.O eso o que no le aguantan. ¡Que pena de tres alto! ¡Qué gran jugador!